Wednesday, January 24, 2007

Ben Bindo 2007



Y me saqué la muela del juicio y me fui cara`e raj... a Brasil con mi amiga Macka. Me despegué de lo malo del 2006, de ese último regalito que dejó y además de toda la otra escoria para empezar un año nuevo, con energías nuevas, limpias y renovadas. 100% reload.

Nuestro primer vuelo, aaaaaahh! que emoción! Me tocó ventana y cual Carmela de San Rosendo me fui mirando por la ventana todo el viaje con la boca abierta, diciendo: Macka mira!! oooohh! Macka!! Mira mira!!.

Y entonces... bien venido 2007 y bienvenido brasil!!

8 días y 7 noches en el Hotel Pires de Camboriu, todo fue lindo, paisajes lindos, anatomías masculinas lindas, voces lindas, aire lindos, todo!!

Que vacaciones más merecidas que estas y bueno que las que comienzan mañana jejeje! esa es historia para otro post. Luego de 2 veranos completos sin vacaciones de verdad, con una mísera licencia medica de 7 días por faringitis aguda este año, merecía un recreo tan majestuoso como el que me di con la Macka en Brasil.

Comida rica, minos ricos, tragos ricos, hasta la lluvia era rica!!! Y me encontré con el negrito de Ojos Verdes!! aaaaaaaahh!! mamma miaaaaaa!!

La vida es lo que uno consigue y yo conseguí un placer, los próximos serán mayores. Hay quienes aceptan las circunstancias de la vida, se alegran o se quejan de las mismas, hay otros que buscan las circunstancias y si no las encuentran, pues las crean… yo supongo estoy en este segundo grupo.

Los logros me llenarán de orgullo y caminaré erguida mirando de frente lo que venga, porque después del 2006 me siento invencible.

Hasta ahora mis presagios se han cumplido, ojala los demás sigan el mismo curso de estas metas tan definidas que tengo desde que uso la cabeza para soñar y pensar en lo que quiero ser, en lo que quiero lograr

Monday, January 08, 2007

La Muela del Juicio, el ultimo "regalito" del 2006


Sí, aquella tan molestosa y que tanto me mató de miedo durante esta ultima semana. Y me volví cobarde una vez más, pero luego le gané al miedo y ahora soy toda “cojonuda”, exceptuando los cojones de verdad, jaja.

Era el fin de semana largo, el último del 2006 y para recordarme lo malo y molestoso que había sido este año, durante todo el camino a Puchuncavi me fui con un dolor que no me dejaba ni reír, un dolor que me llegaba hasta el oído derecho.
Gracias a mi siempre farmacéutica hermana, me tomé un bien recibido hibuprofeno. Pase los 3 días de aquel último fin de semana con molestias de muela, me revise la boca y esta! un cachito atrás de mi ultima muela derecha superior se estaba asomando para venir a fastidiar. Confirmado! Me está saliendo mi primera muela del Juicio!! Nooooooooooooooo...

En fin... recibí un buen año nuevo y del dolor y la molestia que me trajo el último recuerdito del fastidioso 2006 encontré el valor, sí porque de todo lo malo hay algo bueno, y encontré el valor luego de dudar durante toda una semana y pidiendo opiniones por doquier si sacármela o no, total ya no me molestaba tanto (probablemente el miedo suprimió el dolor), pero al final opté por cortar por lo sano, me la saqué, no podía ser que fuera tan cobarde, existen cosas peores y... no fue nada, fue un solo tramite, de hecho no creía que la muela ya estaba fuera de mi cavidad bucal hasta que me la mostraron en la consulta del dentista (un cirujano maxcilo facial gracias a Dios), era una pequeña muela con una larga raíz cónica.

Y bueno, cicatrizó más rápido de lo que pensé, sangré mucho menos de lo que imaginé y aquí estoy sin dolor o molestia alguna, y yo que tanto molesté con esta muelita juiciosa.

El asunto es que, en este año haré frente a las cosas como vengan, comprendí de una vez por todas que el miedo no hace más que paralizarte para quedar en un estado bastante más odioso que el golpe que se puede recibir, a veces, como en el caso de mi muelita el proceso del miedo y de aceptar las cosas es mucho más largo que el proceso de cicatrización y recuperación.

Poniendo esto en el plano vivencial también es cierto, hay veces que uno se aferra tanto a algo por miedo a perderlo o por miedo a perderse, que si uno fuera más corajuda y dejara que las cosas pasaran sin tener que tramitar tanto, cosa que trae más de una noche de melancolía, más de una almohada mojada por las lagrimas, las miradas tristes serian más profundas, pero estarían más llenas de regocijo, porque luego de soltar aquello que nos produce tanto miedo el proceso de cicatrización puede llegar a ser más rápido, más liviano, más liberador, la sangre lava las yagas y se cierra, mitigando el dolor y dejando el alma en paz.

Desde ahora, las cosas por su nombre, las cosas de frente y enfrentándolas con coraje.

Así que... empezando el 2007, gracias 2006 otra vez, mira que me dejaste cicatrices, pero muchas más vivencias de las cuales crecer.